Debate en la izquierda vecina (e incoherencia de las derechas ibéricas)

Leía ayer en El País una noticia sobre una moción de censura planteada contra el primer ministro socialista portugués, José Sócrates, por parte de la extrema izquierda portuguesa (verdicomunistas y neotrotkistas… en fin). De pronto, la vista se me ha detenido en un párrafo algo desconectado del resto del artículo, que reza así:

Varios diputados repitieron una pregunta: “¿Está de acuerdo el primer ministro con la propuesta de su ministro de Asuntos Exteriores, Luís Amado, de limitar por ley el déficit y el endeudamiento del Estado mediante una reforma constitucional?”. Sócrates rehusó contestar.

Luís Amado

Luís Amado

Eché primero mano de la Wikipedia portuguesa para comprobar quién era ese tal Luís Amado: Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Socialista portugués, ex-Ministro de Defensa y hoy Ministro de Asuntos Exteriores de los gobiernos Sócrates. Después, gracias a Google (y a su traductor y su buscador), me enteré de la polémica que generó Amado con sus declaraciones, y -más interesante todavía- cómo el asunto ha divido tanto al partido en el poder (PS, socialista) como al de la oposición (PSD, conservador).

Resulta que el pasado lunes, en una entrevista para el Diario Económico, Luís Amado declaró “Habrá una reacción positiva de los mercados si, por ejemplo, formalizamos una norma-freno que cree un límite para el déficit y la deuda públicas.” Y puso de ejemplo el Schuldenbremse alemán (literalmente, “freno de deudas”), una enmienda constitucional aprobada el año pasado que exigirá que el déficit presupuestario estructural de la República Federal y sus länder no rebase el 0,35% del PIB en 2016. Casualidades de la vida, el mismo lunes, el Sueddeutsche Zeitung publicaba que el Ministro Alemán de Finanzas meditaba proponer un “Schuldenbremse europeo”. E inmediatamente, empezaron las declaraciones y opiniones…

Desde el PSD (recordemos, conservador), su Secretario General y portavoz Miguel Relvas dijo al día siguiente oponerse a esa propuesta… aunque paralelamente Antonio Nogueira, el economista que en nombre de su partido pactó el paquete de austeridad con el Gobierno socialista, se manifestaba a favor, porque él mismo “lleva 20 años promoviendo un límite máximo de la deuda, el déficit y el gasto.” Por su parte, Paulo Mota Pinto (una voz autorizada en este tema, me temo, puesto que es Presidente de la Comisión Parlamentaria de Presupuesto y Finanzas, y está preparando para la directiva del PSD… un proyecto de revisión constitucional) apoyaba también la reforma.

Parece que la razón de que Relvas se oponga a la propuesta es -agarraos- que “parte de la muy socialista suposición de que todo tiene que ser reglamentado“. Será por eso que también cuenta con la oposición de los verdicomunistas y neotrotskos que mencionábamos antes. Y será por eso que el intelectual liberal Von Hayek llamaba “socialistas de todos los partidos” a los políticos a izquierda y derecha que se negaban a limitar el poder del Estado (la palabra correcta hubiera sido “estatistas”, pero hay que comprender su contexto). Y será por eso, también, que el Schuldenbremse es una propuesta de la coalición liberal-conservadora alemana.

Por otro lado, el también conservador, pero minoritario CDS-PP (socio natural del PSD) celebraba la disposición del Ministro a la reforma constitucional.

¿Y en las filas socialistas? Al margen del silencio del Primer Ministro que reflejaba ya El País, la postura del líder de su grupo parlamentario Francisco Assís se resume en “Interesante reflexión… pero nanay”. O citándole textualmente: Desde el punto de vista personal no parece una buena solución (…) me parece que se introducirá en la Constitución ningún límite máximo para tales daría lugar a una rigidez excesiva en la conducción de la política fiscal en un país (…) Entiendo que al decir esto, el Ministro de Asuntos Exteriores quería llamar la atención sobre la necesidad de que tengamos una constante preocupación por el equilibrio de las finanzas públicas“. Su número dos decidió que no le iba a conceder a Relvas el monopolio del desbarre argumental y atacó la propuesta de su compañero calificándola de “lamentable” porque supone “un ejercicio de servidumbre degradante del poder político al Banco Central Europeo“. Eso debió leerlo en el Le Monde Diplomatique…

Sin embargo, el también socialista Luis Campos e Cunha (economista y ex ministro de Finanzas del primer gobierno Sócrates) declaró que la propuesta debía ser discutida, ya que no es necesariamente mala, y reflexionó sobre la idea de que un margen para poder cometer errores es importante… pero que lo más importante es asegurar que estos errores no pongan en peligro el país. El actual responsable de ese ministerio, Teixeira dos Santos, descartaba plantear una reforma constitucional en ese sentido, pero avisaba que ese debate se va a plantear a nivel de la UE. Llámalo X, estará pensando Amado…

Para cerrar las referencias a la actualidad portuguesa, dejadme que lo haga con una reflexión del periodista de Expresso Henrique Raposo: “Una deuda y un elevado déficit socava el contrato informal entre las generaciones (…) La generación que está en el poder no puede hipotecar la próxima generación del futuro por un enorme gasto presente“.

En este punto del artículo, la emisión de las declaraciones del economista de guardia del PP, Señor Montoro (haciéndose eco de la propuesta de Luís Amado… sin mencionarle), así como la publicación de un post de Roger Senserrich criticando la propuesta de Montoro (y junto a ella, el mismo concepto de limitación constitucional del déficit) me hicieron cambiar el propósito original del artículo. Quiero reflexionar sobre una serie de temas:

Primero – Queda demostrado que el apoyo a un acotamiento racional de ciertas atribuciones del Estado constituye una corriente subterránea que atraviesa transversalmente la izquierda y la derecha. ¿O acaso es más progresista el Bush Jr. que llevó las cuentas de su país al mayor nivel de gasto en décadas que el Zapatero que en 2000 declaraba que “el PSOE, trabajará por democratizar, es decir, por disminuir el poder y la prepotencia de los grupos económicos y del Estado?

John M. Keynes

John M. Keynes

Segundo - Roger Senserrich, bloguero excepcional sobre temas político-económicos, hace en su artículo una referencia un tanto irresponsable a una frase de Keynes. No, mejor dicho, hace una referencia a una frase un tanto irresponsable de Keynes: “A largo plazo, todos muertos”. Con ella, se pretende justificar el nivel de endeudamiento público que sea necesario para inyectar dinero en la economía (y que los que vengan después, que apechuguen, supongo). Bueno, si en lugar de recursos económicos estuviéramos hablando de recursos naturales (agua potable, por ejemplo) eso supondría olvidar cualquier necesidad de llevar a cabo políticas sostenibles, gastando todo lo que sea necesario para satisfacer nuestras necesidades actuales (necesidades que decidiremos nosotros mismos sin “rígidas limitaciones” que nos obliguen a hacer uso más optimizado de los recursos). Yo creo que aquí, el “contrato intergeneracional” es la postura progresista, con independencia del tipo de recurso del que estemos hablando. PD: El “a largo plazo, todos muertos” fue la doctrina que inspiró al Sr. Krugman a proponer la burbuja inmobiliaria como mejor salida a la crisis de la burbuja tecnológica. Así que mucho cuidadito con usarlo como argumento de nada. Servidor es poco partidario de los argumentos de autoridad, pero puestos a tirar de citas, prefiero a Bastiat.

Tercero - He dicho que Roger es un bloguero excepcional, y tiene que notarse: Realiza críticas concretas y muy válidas a la propuesta de Montoro de limitación del déficit: la primera es que la medida supondría que cualquier reducción inesperada de los ingresos (como un volcán reduciendo el número de turistas), conllevaría necesariamente recortes inmediatos y precipitados de gasto público. Bien visto, pero eso depende de la rigidez de la medida, y yo creo que una Excepción de Catástrofes es algo planteable como adjunto a la enmienda. La segunda crítica se resume en que es una salvajada acometer tal recorte en mitad de la recesión que estamos sufriendo. Totalmente de acuerdo. Pero si la izquierda española se decide a poner sobre la mesa una propuesta similar en algún momento, debería copiar el Schuldenbremse y plantear un margen de 7 (¡o 10!) años entre la aprobación y la puesta en marcha de la medida.

Cuarto y último – ¿Hasta cuándo, Montoro, abusarás de nuestra paciencia? ¿Cómo tienes la santa caradura de aparecer como abanderado de la reducción del déficit, cuando tu partido, que ha sido incapaz de plantear en todo el último año qué partidas concretas recortaría, está haciendo demagogia populista ahora que el Presidente Zapatero ha tenido la valentía de poner una propuesta (dura, pero necesaria) encima de la mesa? ¿Cómo te atreves a hablar de déficit el responsable de Economía de un partido que gobierna en las dos poblaciones más endeudadas de nuestro país: Madrid (mayor deuda absoluta: 6.700 millones de €) y Ochándauri (mayor deuda proporcional: 9.800 € por habitante)? Ven a decir eso a Salamanca, la capital de provincia más endeudada de nuestra región (la más saneada es Segovia, y la gobierna el PSOE).

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Marcos Merino

Estudiante de Sociología en la Univ. de Salamanca + Presidente de INICE Castilla y León + Coordinador de la OSSI del PSOE de Salamanca + Diseñador web

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05 2010

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  1. 2

    El problema es que el gobierno empieza a recortar ahora. Hasta hace un par de semanas, la doctrina Zapatero consistía en aplicar recetas keynesianas; plan E para ocupar parados, etc… Eso ha incrementado el déficit a cholón.

    Y claro, ahora hay mucho más que reducir. De ahí que las medidas a tomar sean tan desesperadas.

    Eso por un lado. Por el otro, con estas medidas de ajuste, el gobierno reconoce implícitamente que estaba EQUIVOCADO. Peor aún. Que ahora tiene que derechizarse (porque está haciendo cosas de derechas, mal que nos pese). Y la pregunta es… ¿Para hacer cosas derechoides no sería mejor un presidente de derechas?

    Finalmente, por encima de la política están el “gran teatro del mundo” donde cada cual interpreta su papel. Si Zapatero saca medidas tan necesarias como impopulares, es de esperar que el PP se aproveche. Aquí gana el que más goles mete…

    Aunque en el fondo, todos sabemos que es “lo que toca”. Y que “lo que te rondaré, morena”. Que más valdría darle un buen repaso a nuestro sistema de subvención y tentetieso. Que así vamos jodidos…

    Fonseca

  2. 3

    ¿Que el Gobierno se ha “derechizado”? Fonseca, amigo, no me seas tramposo ;) Primero, insisto: “Queda demostrado que el apoyo a un acotamiento racional de ciertas atribuciones del Estado constituye una corriente subterránea que atraviesa transversalmente la izquierda y la derecha.” Segundo: ¿Me estás diciendo que Julián Lanzarote es socialista? ¿Son Gallardón o Barberá hienas bolcheviques? xDDD

    “¿Para hacer cosas derechoides no sería mejor un presidente de derechas?” ==> Si con cosas derechoides te refieres a flexibilizar/liberalizar… me temo que no, lo hacemos mejor desde la izquierda: http://www.lorem-ipsum.es/blogs/materiasgrises/2010/03/reformas-aun-mas-absurda.html

    “Si Zapatero saca medidas tan necesarias como impopulares, es de esperar que el PP se aproveche. Aquí gana el que más goles mete…” ==> Coño, espero que no te molestes cuando Zapatero ponga al PP de “oposición irresponsable” para arriba, entonces…

  3. Roger Senserrich #
    4

    Buen post!

    Sobre Krugman pidiendo una burbuja inmobiliaria, no lo hizo nunca. Aquí lo explica:
    http://krugman.blogs.nytimes.com/2009/06/17/and-i-was-on-the-grassy-knoll-too/

  4. Trimegisto #
    5

    En mi opinion, humilde como siempre, una limitacion estricta del gasto y el endeudamiento es consagrar por ley las politicas no keynesianas.

    Simplemente, si se asume que es imposible (o no deseable) endeudarse, se está asumiendo que el estado no puede actuar contraciclicamente. Es irresponsable y peligroso por que, como bien dice Senserrich, en epocas de crisis es precisamente cuando crece la deuda publica (paro + bajadas de recaudacion), por lo que nos veriamos forzados a recortar otros servicios del estado. Y no , no sirve haber tenido superavit antes.

    Ese es el problema que le veo a la limitacion por ley del deficit una limitacion que, por cierto, elimina todo incentivo de para reducir la deuda por que, si no vas a poder endeudarte cuando lo necesitas ¿para que demonios quieres ahorrar?

    Haciendo una comparacion libre, ¿por que una empresa si puede tener un ejercicio o dos o tres en negativo si ha hecho una fuerte inversion o pasa por una mala racha y un estado no?

    Yo la calificaria, simplemente, de medida ideologica. Y si, Marcos, por mucho que te moleste, a largo plazo, todos muertos. La postura de Keynes, es, con mucho, sustancialmente mas progresista que la de Friedman que es esencialmente conservadora.

  5. 6

    Genial poder conocer de buena mano lo que ocurre en nuestro país vecino, un saludo ;)

  6. 7

    Marcos, cuando Zapatero se mete con el PP me puede molestar, pero tengo que reconocer que es su papel. Pues menuda democracia sería esta si los dos grandes partidos se dieran la mano!!!

    Y hombre, rebajar gasto público es una cosa un pelín derechoide. Claro que han sido las circunstancias las que han obligado a ello. Pero el discurso keynesiano que ha mantenido hasta ahora era todo lo contrario; gasto público para incentivar consumo.

    Coño! ¡Que si YO estoy aplaudiendo sus medidas contra el déficit es que algo raro está pasando…!

    Fonseca

  7. 8

    Me ha gustado el post. Creo que el desconocimiento del día a día de la política y la actualidad portuguesa es un mal endémico de la sociedad española. Supongo que será parte de nuestro tradicional desprecio por “los hermanos pobres” portugueses.

    Por otra parte, voy a permitirme tutearte, aunque no nos conocemos, para comentar un par de cosas. Estoy contigo en que debemos eliminar de nuestro imaginario colectivo la simplona idea que identifica, a grandes rasgos, izquierda con deuda y derecha con ahorro. No es más progresista un gobierno que gasta sin freno igual que no es más de derechas un gobierno con superavit. Zapatero y Solbes consiguieron superavit fiscal precisamente en la época de políticas más progresistas. Evidentemente mucho habría que discutir sobre las bases económicas de ese superavit, pero eso daría para muchos debates.

    Estoy de acuerdo contigo, supongo, en que los debates dentro de la izquierda son necesarios ahora más que nunca. Debates sin limites, ni lineas rojas, ni cosas por el estilo.

    El problema es precisamente ese (y aquí empezaremos a estar en desacuerdo) en la izquierda española. No creo que haya realmente un debate interno a la hora de diseñar las estrategias actuales. Y soy pesimista sobre las posibilidades de que este debate se abrá proximamente. Y me temo, más desacuerdos, que ese debate no se va abrir porque buena parte de la izquierda española ha renunciado a la posibilidad de planear alternativas a la “verdad económica” imperante.

    Esa negación de la alternativa es patente también en las declaraciones de Luís Amado: “Habrá una reacción positiva de los mercados si, por ejemplo, formalizamos una norma-freno que cree un límite para el déficit y la deuda públicas.” ¿Una reacción positiva de los mercados? No pensamos en la oportunidad o no de las medidas, pensamos en las respuestas de los mercados. Es peligroso gobernar mirando los resultados de la Bolsa y no parecemos dispuestos a buscar alternativas al gobierno de los mercados. Este es un debate por abordar.

    Afirmas y afirmaba Zapatero que “el PSOE, trabajará por democratizar, es decir, por disminuir el poder y la prepotencia de los grupos económicos y del Estado” Me parece simplista meter en el mismo saco a los “grupos económicos” (sea lo que sea esto) y al Estado. Igual que me parece simplista decir que reducir “el poder y la prepotencia” del Estado sea “democratizar”. Desde mi muy humilde punto de vista, la democratización de la vida económica no tiene otro cauce que el Estado, pues este es el único depositario de nuestra voluntad común. Sinceramente, y aquí creo que volvemos a estar en desacuerdo, el laissezfaire me parece peligroso.

    Me dejo muchas cosas en el tintero, lo siento, las prisas de la vida moderna.

    Saludos.



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