Lanzarote -no la isla, sino el PPopular alcalde de Salamanca- la ha vuelto a liar. Ya tardaba. Esta vez ha aprovechado su discurso anual -como alcalde, no como creyente- en el homenaje del pasado lunes a la patrona católica de Salamanca, la Virgen de la Vega, para soltar un mitin que habría aplaudido la mismísima Sarah Palin.

Primero, una velada y torticera referencia al derecho a decidir sobre el propio cuerpo: “A los salmantinos nos chifla la vida, en Salamanca nos aferramos a la vida y nos gusta que nuestra vida se haya hecho a imagen y semejanza del Creador”. Qué cosas… yo soy salmantino y no creo en el Creador… lo único que saco en claro de la frase es que Lanzarote reconoce estar chiflado. Por ahí se empieza.

Después, Lanzarote pidió “respeto hacia la Iglesia” para a continuación soltar dos contradictorias perlas (la primera por hipócrita, la segunda por MISERABLE): “Ningún Gobierno debería decidir qué religión debemos profesar. Al contrario, deberían proteger el derecho y la libertad de culto de los ciudadanos (…) Consuelo para los que han perdido familiares. El consuelo que da rezar, no el de los minutos de silencio que nos traen los laicistas sólo para llenar telediarios“.

Ya le vale, Señor Alcalde… ¿usted qué entiende por libertad de culto? ¿Poder elegir entre el rito latino y el mozárabe?

No sé por qué, a mí esto me provoca dejà vu… dónde habré leído yo algo similar… ¡Ah, sí! En el blog de Enrique Meneses:

Mi padre fue gobernador civil de Segovia con el gobierno de Alejandro Lerroux. Siempre fue un beato y a los 14 años, de sus ahorros, compró a su madre (dueña de Plata Meneses) los rayos que adornan la imagen de la virgen de la Paloma. (…) Cuando regresó a España en 1944, fue detenido y pasó en Consejo de Guerra donde se pedía la pena de muerte para él y para la mayoría de sus compañeros enjuiciados. Con mis 15 años, yo me encontraba entre el público junto a mi madre. ¿Su delito? En día de elecciones en febrero de 1936 (que dieron la victoria al Frente Popular), oyendo misa en la catedral, mi padre mandó un recado al sacerdote, por medio de un acólito,  para que se ciñese a la homilía del día y dejase de amenazar con el infierno a quien votase a las izquierdas.

Después hablan de la fama de Salamanca… y tal.

Coherentemente, el miércoles el Grupo Municipal Socialista remitió una carta al Obispo de Salamanca en la que “como máximo responsable de los actos religiosos que se celebran los días 12 de junio y 8 de septiembre, le solicita que suprima a partir del próximo año las intervenciones de carácter político que tengan lugar para honrar a San Juan de Sahagún y a Nuestra Señora de la Vega“. A ver… el año que viene les cuento.