Del estudio de Fahrenheit 9/11 y el director de Borat:

O si no te apetece ver un vídeo ahora, esto resume bastante bien su espíritu: “Creer que un zombie judío del espacio que era su propio padre puede hacer que vivas para siempre si tu simbólicamente comes su carne y telepáticamente le dices que le aceptas como tu maestro, para que así pueda quitarte una fuerza maligna de tu alma que está presente en todos los humanos porque una mujer-costilla fue convencida por una serpiente parlanchina de comer una manzana de un árbol mágico… sí, tiene todo el sentido”.

Y es que los ateos (o pastafaris, como yo) siempre estamos faltando el respeto.

“A los lejos sonaron las campanas de la iglesia. Me puse los auriculares y pulse play en el mp3. Starway to Heaven. Miré a mi alrededor. La arena, el mar, el horizonte. No había indeseables a la vista. Estaban en la iglesia, perdiéndose todos los milagros”. (Fuckowski, Memorias de un Ingeniero).